Archivo | abril, 2009

¿Neoliberalismo?, ¿Capitalismo Salvaje?…

3 Abr

En estos tiempos que nos toca vivir,  donde la información – en general – que nos llega está manipulada, filtrada y sesgada convenientemente para provocar los efectos deseados, insulta y provoca mi escasa inteligencia y no puedo sino hacer algunas reflexiones que acepto de buen grado puedan ser criticadas.

Observo una amplia sonrisa en determinados círculos cuando se habla de ‘a esto nos ha llevado el capitalismo salvaje’, ‘eso han conseguido los defensores del liberalismo’, ‘si no llegan a intervenir…’, ‘es el fin del libre mercado’,  y muchas frases más que pronuncian con malicia aquellos que desean anular la libertad individual de los ciudadanos y garantizarse el poder decidir por los demás. Intentaré aclarar, desde mi humilde opinión, las grandes confusiones que estos comentarios encierran, con estas reflexiones:

1)      No es lo mismo ‘intervenir’ que ‘vigilar’. Por supuesto que el mercado debe ser vigilado y tiene que cumplir unas reglas de juego, para que las transacciones sean limpias y lícitas. Pero eso no implica bajo ningún concepto intervenir, o sea ‘participar en la partida’ como un agente más del mercado.

2)      La globalización de la economía, ha permitido a determinadas empresas evadir controles en los mercados (vamos, incumplir las reglas de juego) y por ello asumir riesgos mayores a los permitidos. Seguramente el mercado en estado puro, no hubiese llegado a este extremo: Concepto de ‘Aversión al riesgo’.

3)      Ha sido la propia economía de mercado la que avisó, ya hace algunos meses, de que determinados agentes del mercado no estaban ‘jugando limpio’, y sin embargo las autoridades (intervencionistas) hicieron caso omiso de esa alarma, porque en esos momentos no interesaba.

4)      Se hace demagogia al decir ¿qué hubiera pasado de no intervenir Papa Estado ?… NADA y mucho, sencillamente que cada jugador hubiese quedado ubicado en el lugar en el que le corresponde, pero ¿se aplicaría justicia a todas las compañías responsables por igual? ¿Quién entonces es el verdadero responsable de la situación?. La intervención provoca, en muchos casos, el efecto contrario al deseado (Pensemos que pasa cuando un guardia urbano interviene con su pito y gran destreza un cruce con semáforos:… Sin comentarios). No obstante jamás deberíamos permitir que se privaticen los beneficios y se socialicen las pérdidas.

5)      El Libre Mercado, en ningún caso obedece  -como aseguran sus detractores- a la ‘ley del oeste’, donde el poder lo ostentaba el más rápido con el revólver. Estamos ante una sociedad moderna que necesita y exige del mercado generar cada vez más riqueza, pero con menos recursos para redistribuir esa renta en la sociedad. Ese reparto (defensa, sanidad y servicios sociales, educación e infraestructuras básicas) permite mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, pero sólo gracias a que hay ‘algo’ para repartir.

Leí una definición de capitalismo el otro día, de Tom Burns Marañón, que comparto absolutamente: “El capitalismo es un sistema económico asentado en la inviolabilidad de la propiedad privada que se guía por el coste–beneficio y que requiere, para su óptimo funcionamiento, el intercambio de bienes en un campo de juego nivelado con las justas reglas que aseguren mucha y limpia competencia”. No se puede definir mejor con menos palabras.

A %d blogueros les gusta esto: